lunes, 7 de diciembre de 2009

Propuestas para el Parque Ecológico Omiltemi

Raúl Méndez Díaz nos hace llegar el contenido de su columna CONCIENCIA CIUDADANA, del 07 de diciembre de 2009:
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CONCIENCIA CIUDADANA.
Raúl Méndez Díaz.

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PARQUE ECOLÓGICO OMILTEMI
Al contar con una nueva oportunidad de recorrer en bicicleta la ruta Amojileca-Omiltemi, fue posible apreciar y disfrutar con mayor detenimiento, de la gran riqueza natural que tenemos en el municipio de Chilpancingo, pero que lamentablemente no se ha sabido aprovechar y que se está desperdiciando un magnífico bosque para detonar un estupendo destino para el eco turismo.
El Parque Ecológico Omiltemi, es un precioso lugar para poder impulsar actividades eco turísticas, que pueden beneficiar con recursos económicos a los habitantes de Amojileca, Xocomanatlán y Omiltemi y obviamente para la misma capital del estado.
En ocasiones anteriores, en CONCIENCIA CIUDADANA se ha comentado que en Chilpancingo solo vemos pasar los turistas con su dinero de ida y vuelta por el bulevar Vicente Guerrero, sin ser capaces de atraerlos, a pesar de la privilegiada posición geográfica como paso obligado de la “Hurtopista” del Sol.
Chilpancingo es una ciudad estratégica para ser el punto de partida hacia rutas de turismo ecológico y de tipo histórico cultural en sus cuatro puntos cardinales.
Particularmente en la ruta hacia Omiltemi, se pueden impulsar actividades ecológicas diversas, desde zonas de descanso hasta deportes extremos. Son 20 kilómetros partiendo de Amojileca, con un camino que se introduce en la majestuosa Sierra del Sur, llena de árboles que en ésta época decembrina, ya están adornados con el heno que se utiliza en los tradicionales “nacimientos” que se colocan en los hogares para celebrar el nacimiento del “Niño Dios”. También se observan las traviesas ardillas que recolectan bellotas de los pinos.
En Omiltemi se puede establecer un campamento con cabañitas para pernoctar, o bien para acampar al aire libre. El lugar es de una hermosura cautivadora, propicio para el campismo; cuenta con caminos para practicar ciclismo y motociclismo de montaña; es ideal para los paseos a caballo, para volar papalotes, para practicar varios deportes como el fut-bol, voli-bol, soft-bol, “tochito”, atletismo, o simplemente trotar o el senderismo.
Se pueden organizar diversos juegos recreativos para todas las edades, incluyendo la promoción de la cultura ecológica sembrando arbolitos que vendan los mismos lugareños; se puede informar sobre las diversas especies de árboles y plantas; sobre el cuidado y preservación de los bosques, enseñando la forma correcta de hacer fogatas para degustar de suculentas comidas campiranas, sin riesgo de incendios.
Es un lugar ideal y original para promover viajes de “luna de miel”, en donde se disfruta de hermosos e inolvidables paisajes que son auténticos regalos de la madre naturaleza, aderezados con el romanticismo de las noches con luna llena que se le dedica a la mujer amada, al calor de una fogata quemando bombones, con una copa de vino y musitándole al oído un poema de amor que la misma naturaleza inspire, por ejemplo:

“Ven a mi lecho de selvas, Con el rugir de la fieras
con sábanas de bruma, que rasgan el silencio
con luces de cocuyos al llamar a su amada
y música de alondras. en sus noches de celo”
(“Invitación” de Mario Rodríguez Méndez-Malán)
A mitad del camino, en Xocomanatlán, de igual forma se podría instalar otro campamento, donde por cierto, se sabe que existen unas grutas cercanas poco conocidas, que se pueden explorar y hasta practicar el rapel, que también se podría hacerlo en la misma gruta del borrego.
Por supuesto, en Amojileca tendría que disfrutarse obligadamente de ida y de regreso, del tradicional pozole con el exquisito mezcal que ahí se produce.
Se pueden hacer tantas cosas como la imaginación lo permita, con la participación de los lugareños, quienes serían los que darían los servicios de alimentos y hasta de la administración total de los campamentos, previa capacitación para atender adecuadamente a los visitantes.
No es arriesgado decir que tenemos una verdadera mina de oro sin explotar y que las autoridades municipales, bien podrían aprovechar para generar recursos económicos, con un proyecto bien estructurado, que contemple la seguridad de los visitantes en toda la ruta.
Las Lagunas de Zempoala, la Marquesa y Popo Park, son centros vacacionales de características parecidas a las de Omiltemi y tienen una gran afluencia de turistas porque han sabido explotarlos y preservarlos. ¿Qué no se puede hacer aquí lo mismo? Tenemos que aprovechar el Parque Ecológico Omiltemi.
“TODOS POR UNA MEJOR CONCIENCIA CIUDADANA.”
mendezdraul@hotmail.com

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