viernes, 31 de octubre de 2008

El orgullo de ser mexicano

El orgullo de ser mexicano
Xitlali Gómez Terán
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Formamos parte de una gran nación, contamos con los recursos materiales y humanos para serlo, por qué no decir que lo somos; no obstante ¿realmente estamos satisfechos con los resultados? Me he percatado que los mexicanos empleamos una frase a la que recurrimos con frecuencia como señalamiento de nuestros males: “la culpa la tiene el gobierno”, así de sencillo.
Efectivamente el “gobierno” tiene la tarea de administrar los recursos del país así como de conducir su destino, sin embargo, no es el principal responsable, considero que el problema lo debemos analizar con un enfoque particular o personal: cada uno de los mexicanos. Habrá que preguntarse ¿qué estamos haciendo para solucionar el problema?
Creo que todo parte de contar con una cultura de patriotismo, no sólo el arraigo a la nación sino el afecto sincero a la misma, consistente en ser los mejores porque pertenecemos y estamos en una de las mejores naciones. Y esto no es discurso, que quede claro.
En realidad quise externar lo que he comentado con amigos y familiares en los últimos días, pues con independencia del problema de violencia que se vive actualmente, al que no nos podemos hacer ajenos, considero que debemos replantear otros que son generadores a la vez de más problemas.
Por ejemplo, en el caso de la educación creo que con independencia de transmitir los conocimientos en las escuelas y formar así a mexicanos preparados (una de las principales finalidades del sistema educativo en nuestro país) debe crearse una cultura de liderazgo y de superación, de no conformismo, de ambición, por ser mejores de lo que somos. Esa es una de las tareas que debe estar a cargo de los maestros (quienes educan en las aulas), al “gobierno” (que tiene la responsabilidad del sistema educativo) y a los padres de familia (quienes imparten educación a sus hijos).
Por otro lado, habrá que preguntarnos qué sucede con la juventud en estos momentos y cuál es el futuro que se avizora, cuáles son las oportunidades que se ofrecen y qué estamos haciendo para lograrlo.
Se ha dicho que “los jóvenes son el futuro de México”, sin embargo, pienso que en realidad formamos parte de un presente, por lo que los proyectos deben ser actuales y no a futuro.
La juventud ha creado espacios en los cuales se manifiesta, a través de internet por ejemplo; no obstante considero que debe involucrársele en los asuntos de mayor trascendencia, hacer que los jóvenes se interesen por los mismos y sembrar en ellos esa cultura de liderazgo que mencioné.
Otro problema que tenemos los mexicanos es el de la cultura de responsabilidad que tiene cada individuo, los mexicanos en la mayor de las veces culpamos a otros de lo que sucede sin admitir la parte (o el todo) que nos compete en esa responsabilidad. Por eso inicié estas líneas preguntando: ¿qué estamos haciendo para solucionar el problema?
Muchos criticamos a México y sólo lo elogiamos cuando son tiempos festivos como el mes de septiembre, pero nuestro país es más que pasado, más que historia: es actualidad con miras a un futuro de mejor calidad, por lo que debemos retomar lo que se hizo y actuar en el presente. Que cada mexicano asuma su tarea y las consecuencias de su actuar.
Entre las cosas que hay que cambiar es la de saber cuál es el verdadero orgullo de ser mexicano.